Todo sobre radiador eléctrico a un clic

Las templadas temperaturas de invierno, pueden convertirse en una sensación muy desagradable. El clima frío no solo se aleja al cerrar las puertas de nuestro hogar u oficina. Afortunadamente, la modernidad nos acerca al bienestar gracias a prácticos artefactos. Uno de ellos es el popular radiador eléctrico.

Estos calefactores se han convertido en el compañero ideal para las largas temporadas de invierno. Su versatilidad, relativo bajo costo y eficiencia lo convierten en un la opción preferida ya sea para el hogar u oficina. Muy a pesar de su cotidiano uso, poco sabemos sobre su funcionamiento. Si deseas enterarte todo sobre radiador eléctrico continúa leyendo.

La tecnología detrás de cada radiador eléctrico

Aunque su apariencia suele ser similar en muchos aspectos, la base del funcionamiento de un radiador eléctrico puede ser muy distinta. La tecnología subyacente en cada uno de estos modernos emisores térmicos puede ser muy sencilla o compleja según su uso.

La evolución en los últimos veinte años de componentes, materiales y fluidos ha originado una verdadera oleada de nuevos y eficientes calefactores. Revisemos los más novedosos radiadores eléctricos que ofrece el mercado, según su principio de funcionamiento.

Radiador eléctrico de fluido

Aprovechando el principio físico de inercia térmica, estos radiadores eléctricos emplean distintos fluidos para generar calor. El líquido más usado en estos calefactores para lograr el efecto “caliente”, es generalmente algún tipo de óleo o sustancia aceitosa.

La propiedad del fluido que recorre la masa del radiador es altamente térmica y conductiva, por lo cual genera suficiente calor incluso luego de apagarlo. Es por ello que se le ha denominado de bajo consumo, siendo muy populares entre aquellos que desean ahorrar unos cuantos euros.

Sin embargo, estos radiadores necesitan intervalos largos de tiempo para lograr calentar un espacio. Por lo cual, en muchos casos la energía que consume termina por ser igual a la de otros tipos de calefactores convencionales.

Radiador eléctrico por infrarrojos

Basado en la radiación electromagnética, los radiadores por infrarrojos utilizan estas ondas para producir calor. A diferencia de otras estufas eléctricas, este tipo de calefactor no calienta el aire, sino las superficies del espacio en donde se encuentra.

Los rayos infrarrojos emanados por este radiador actúan de manera muy similar al Sol. Las ondas emitidas por este aparato rebotan contra techos o paredes, logrando calentar todo un lugar. Es importante destacar que este tipo de calefacción no produce ningún tipo de efecto nocivo sobre las personas.

Una de sus principales ventajas es su fácil instalación y diseño. Por lo general son presentados como prácticos paneles que pueden ser ubicados en cualquier espacio inclusive en el techo de una habitación o sala. Asimismo, debido a su forma puede integrarse a la decoración de cualquier estancia.

Radiadores de Tecnología Seca

Representan uno de los más populares calefactores. Utilizando de igual manera el principio de inercia térmica, basan su funcionamiento en calentar un material a través de la energía eléctrica para irradiar calor.

Su eficiencia variara en función del material que emplee para generar el efecto térmico. En el caso de emplear mica o aluminio, este radiador alcanzar altas temperaturas de forma muy rápida. No obstante una vez apagado la sensación de calor se disipara pronto. Caso contrario si se usa mármol o cerámica.

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